23 nov 2009

Canción I

Y que esa boba soberbia se borre de su mirada,
ay, amor…
Irme
y que no sea más feliz,

aunque no lo diga,

¡ay! Amor…
Puede ser tan cruel,

pero así le amo, ay…

Es que usted no quiere entender
qué es esto o qué es aquello,
usted simplemente es usted.

Tampoco quiere saber

qué es esto

¡o qué es lo otro!

Usted simplemente no cree.

Y… ¡Ay amor!

Si usted no cree,

¿quién va a creer?

Ay amor…

Y que esa boba soberbia se borre de su mirada…

Y que no sea más feliz…


4 nov 2009

Minicuento 3


-¿Le permitiría derramar una lagrima?
-Lo siento, pero no puedo, la necesito
tan fuerte como yo para que sea tan rica como tú.
Felicidad corrió llorando mientras Orgullo apretaba fuertemente con sus pulgares los puntos lacrimales de los ojos de Amor, que pronto quedarían tan ciegos como siempre se supo.


1 nov 2009

Minicuento 2

Vino la carcajada, y no quiso morir de sueño, prefirió dormir de muerte.

27 oct 2009

Avance informativo

Noticia de última hora:

La inseguridad acecha a toda la población, que atemorizada ya no quiere salir de sí misma. La tasa de homicidios en las diferentes regiones del alma ha traído como lamentable consecuencia que los sueños se nieguen a salir, de esta manera podemos ver un cerebro desolado en las noches, siendo antes una de las zonas mas transitadas al Norte del Ser. Vecinos del centro se quejan por la falta de mariposas en las adyacencias del estómago, responsabilidad que le adjudican al Gobierno Nacional.

La señora Neura Onasis, madre de la joven Sue Ñoroto, nos ofreció parte de sus impresiones con respecto al asesinato de su hija en horas de la tarde, luego de que le robaran la quincena al vehículo donde se transportaba Sue: "Pensar que ese muchacho iba Emocionado a comprarle la primera lista a su hijito, ahora va CONmocionado a la Fiscalía a hacer la lista de los documentos que le arrebataron, ¿qué culpa tenía mi niña? ¡Era una muchacha sana! No le hacía daño a nadie..."

Las autoridades afirman estar tomando las medidas pertinentes al caso, entre las cuales esta la destitución de la antigua Fiscal Esperanza Vivas, en lugar de la cual se desempeña ahora Desesperanza Vallejo, funcionaria que, como asegura su experiencia, es más diestra en estos asuntos.

Seguiremos informando. Reportó para Tv O'mal y para ustedes, Piedad D'graciados.

9 oct 2009

"Minicuento 4" o "Arte muerto"

Sintió que la luz la invadía, que abría la boca y hablaba luces, que respiraba luz, que vestía luz, cuando de repente se fue la luz, y la penumbra la aplastó. Para cuando volvió la luz, ya había tropezado con casi todo lo que amueblaba su mundo. El dedo gordo de su pie se deshacía en jirones goteantes, y por esas gotas escapaba lo poco que quedó de esa luz que, muy a su pesar, se dejó llevar débilmente por el hermoso color azul valium que le ofrecían. Después de eso no alumbró más nada, más nada...



30 sept 2009

Minicuento 1

Tenía miedo a morir, pero verlos arder junto a él, aquí en el infierno, es el mejor de los cielos que jamás le hubieran prometido.


10 sept 2009

Cobarde

Listo, estoy ahí mismo
ya llegué
a ese punto en el que los más valientes se suicidan
en el que te preguntas que sentirías si el carro se estrellase contra un poste
y tu a doscientos por hora
y sin cinturón,
pero no frenas ni baja la velocidad.
¿Y todavía le haces caso al semáforo?
sí, eres un animal de costumbre,

me das asco

arráncate el pico y escóndete.


6 ago 2009

Relatividad

Soy el después de la supernova
el ojo del huracán
la pausa entre terremotos
la paz frágil entre el caos.
Estoy
y no estoy
me sienten
pero me pierdo entre los sentidos,
soy ese momento que se anhela,
y que llega,
luego el caos y me olvidan...
Sepultada entre memorias
espero latente a resurgir,
y de nuevo el caos...

Verona Cervantes

2 ago 2009

Étrange dieux

“Enmanuelle…

De verdad, ya no te quiero, no como antes. Es increíble como pasa el tiempo.

Hace casi dos años te abandonaba porque me aburrías, ahora te busco porque me aburro. Ya no te amo, ni tu a mí, pero como nos necesitamos… Ahora solo me ofreces esa sensación de satisfacción que de seguro yo también te produzco al estar cerca el uno del otro. Me da vergüenza decirlo, pero, somos tan grandes… Somos muy grandes en realidad, ¿no lo sientes? Somos inmensos, ¡gigantes!

Cuando éramos novios me decías que siempre te sentiste rechazado, pero superior, y yo te decía lo mismo. El rechazo es de los grandes, ¿no lo crees? Lo mejor del caso es que siempre fuimos grandes, y cuando estuvimos juntos la grandeza no se dobló, creo que se triplicó más bien…

Sí, se triplicó. Ahora me cuentas las deficiencias de tu novia, y sinceramente no lo puedo creer, jamás te imaginé hablando así de una mujer conmigo. Jamás me hablaste así de tu ex cuando fuimos novios, más bien eras un caballero enfermizo, demasiado caballero; llegabas a un punto en el que me molestabas, a mí, acostumbrada a los hombres rastreros. En un momento sentí que eras mucho para mí, hasta que me di cuenta de que no era así, me di cuenta de la reina que soy y del rey que eres tú. Todavía eres así conmigo.

No estamos juntos, ¡pero como nos complementamos! Muchas personas -esa clase de gente que no nos gusta, pero existe- me dijeron, mejor dicho, nos dijeron que éramos muchas cosas. Yo no sabía si creerles, tu solo sabías que éramos inmensamente poderosos, lo sentías cuando estabas solo, y cuando estabas junto a mi sentías que teníamos la fuerza del universo en nuestras bocas, en la garganta, a punto de estallar en epifanías, en mandatos a la podredumbre habitante de esta hermosa tierra. Separados somos grandes, juntos somos poder encerrado en cuerpos de miradas tristes, ¿no lo sientes?

¿No te sientes un dios a veces? Yo sola me siento una diosa, pero cuando estoy contigo siento que Gaia es mi mano derecha, ¿si me comprendes? Esto es demasiado para mí, nos necesitamos demasiado. No nos amamos, pero como nos necesitamos.

Se que te diste cuenta de esto hace mucho porque hace poco me lo insinuaste, se que lo nuestro fue la mejor etapa de nuestras vidas, y se que sientes que no volverás a vivir algo tan grande con nadie porque sencillamente no hay nadie tan grande como tú que no sea yo, y lo se porque yo también me di cuenta, y todavía lo siento, más que nunca. Sonará todo muy arrogante, pero tú sabes que es así. ¿Estoy loca?

Lo siento, este montón de locuras tenía que ser escrito, no podría decírtelas de frente jamás, no me atrevería.

Cecile.”

Esta carta la encontró hoy la madre de Enmanuelle y no tardó en enseñármela, de verdad lamenté mucho decirle que la única respuesta lógica que le podía dar a sus inquietudes es que, según la fecha, la carta fue escrita por Cecile Serrat para Enmanuelle Gómez hace un año. Transcurrida una semana, es la única pista que contribuye a aclarar –muy poco por cierto- el hecho de que el matrimonio Gómez Serrat, ahora venerado, se elevara por los cielos, envueltos en la luz más blanca que Barcelona haya visto.

¡Ajá!

Es extraño verlos desde aquí haciendo lo que hacemos todos los días. Las ganas de unírmeles me invaden, pero me controlo. No puedo. Tengo que escribir.

Lentamente mueven la cabeza haciendo círculos alrededor de su cuello, abren la boca cuando van hacia atrás. Cierran los ojos. Poco a poco deja de existir el trabajo que no se entregó, el profesor que te llamó vago, el grito de mamá antes de salir, el dolor de las piernas por haber bailado tanto el sábado, el hambre de las doce del mediodía… Se relajan, se relajan… Suena un “¡ajá!”, y se acaba el trance.

Los dedos del dueño del “¡ajá!” cabalgan por un suelo blanco agrietado, interrumpido en cada cierto número de grietas por angostas y alargadas mesetas negras. Cada pisada es un sonido que recorre todo el salón, recorre el aire, entra por los oídos de las cabezas antes giratorias y las recorre hasta llegar al oído de su alma, donde se transforma y busca emerger por la boca abierta de par en par. “Muchachos, así no, si no les sale del corazón, que les salga de las tripas.” Y sale al fin el sonido, pero no con el anterior golpe de la pisada, sino con la suavidad de quien sale de una cueva luego de merodear en sus entrañas, o sus tripas.

Todo se vuelve sonido. Todos dicen lo mismo, pero con diferente entonación y melodía. Todo es polifonía. Sentaditos con la espalda recta y las nalgas en la orilla del asiento, las plantas de los pies son uno con el suelo. Regina coeli laetare resuena en el salón. “Los ángeles bajaron” dicen algunos, sonrientes. “Qué estarán cantando ahora…” dicen otros, mientras se apretujan para ver al “bomboncito” del periodiquito. Reaparece la voz, esa del “¡ajá!”, emite sonidos pero no son un “¡ajá!”, son un “ok muchachos, está afinado, ahora háganlo bonito, ¡por favor!”